lunes, 9 de julio de 2007

Rota

Agobio aplastante, días giratorios de descuidos cotidianos.
Terminado el ciclo, beber roja amargura es un alivio, los dulces sabores aunque saturen como efervescencia encerrada es un placer.
Cuando nace esa chispa lúcida de chocar las copas, grandes aventuras son concebidas en ingenuas promesas de falsedades.
Pero una copa rota, da más posibilidades de juntar esas pequeñas partecitas como momentos que esperamos tener.

1 comentario:

Lalo Téllez dijo...

eres un mamador! jajaja que genial! se ve que te inspiraste, hey allan!